Centenario de las Apariciones

y

Betificación de los pastorcillos

Santos, Jacinta y Francisco

MI INMACULADO CORAZÓN TRIUNFARÁ

Esta es una de las frases célebres del secreto de sor Lucía, uno de los tres pastorcitos que contemplaron a la Virgen en Fátima, hace cien años. He aquí un fragmento de la reflexión que hizo el entonces cardenal Joseph Ratzin­ ger (futuro Benedicto XVI) en el año 2000.
¿Qué quiere decir esto? Que el corazón abierto a Dios, purificado por la contemplación de Dios,es más fuerte que los fusiles y que cualquier tipo de arma. El fiat de María, la palabra de su corazón, ha cambiado la historia del mundo (…) porque gra­ cias a este «SÍ» Dios pudo hacerse hombre (…) y así permanece ahora y para siempre. El maligno tiene poder en este mundo, lo vemos y lo experimenta­ mos continuamente; él tiene poder porque nuestra libertad se deja alejar continuamente de Dios. Pero desde que Dios mismo tiene un corazón humano y de ese modo ha dirigido la libertad del hombre ha­ cia el bien, hacia Dios, la libertad hacia el mal ya no tiene la última palabra. Desde aquel momento cobran todo su valor las palabras de Jesús: «Padece­ réis tribulaciones en el mundo, pero tened confian­ za; yo he vencido al mundo» (Juan 16, 33). El men­ saje de Fátima nos invita a confiar en esta promesa.
¡Oh dulce Corazón de María, sed la salva­ción mía!