Curas


Santo Cura de Ars


 

 

Santo-Cura-de-Ars_Mater Nostra

¡Bendito sea Dios!

¡Animo, Alma mía!

 

El tiempo pasa; la eternidad se acerca.

 

Vivamos tal como hemos de morir.

 

Bendita sea La Inmaculada Concepción de María,

 

Madre de Dios

 

 

Los buenos cristianos que trabajan en salvar su alma están siempre felices y contentos; gozan por adelantado de la felicidad del cielo; serán felices toda la eternidad. Mientras que los malos cristianos que se condenan, siempre se quejan, murmuran, están tristes…y lo estarán toda la eternidad.
Un buen cristiano, un avaro del cielo, hace poco caso de los bienes de la tierra; sólo piensa en embellecer su alma, en obtener lo que debe contentarle siempre, lo que debe durar siempre.
Ved a los reyes, los emperadores, los grandes de la tierra: son muy ricos; ¿están contentos? Si aman al Buen Dios,
sí; si no, no están contentos. Me parece que no hay nada que dé tanta pena como los ricos cuando no aman al Buen Dios. Puedes ir de mundo en mundo, de reino en reino, de riqueza en riqueza, de placer en placer; pero no encontrarás tu felicidad. La tierra entera no puede contentar a un alma inmortal, como una pizca de harina en la boca no puede saciar a un hambriento”.

 

“Santo Cura de Ars. Juan María Vianney”