Jornada Pro Orantibus

 

Jornada Pro Orantibus

 

Año de La Vida Consagrada

“Gracias por vuestras vidas dedicadas”

 

Santa-Teresa

 

En este domingo, Dies Domini, la Iglesia celebra a la Santísima Trinidad, misterio fontal de nuestra fe cristiana. El Santo Dios, Santo Fuerte y Santo Inmortal se nos ha revelado como Padre, Hijo y Espíritu, Misterio de Amor y de Luz por el cual vivimos,nos movemos y existimos.
Nuestra vida ajetreada y entregada a la misión apostólica que la Iglesia nos ha confiado puede deslizarse, en ocasiones, por la pendiente del activismo.
Necesita, por eso, espacios de calma y silencio, tiempos de oración y de paz. Un silencio y una oración donde acontezca con más claridad la Palabra del Señor, a quien se lo hemos entregado todo. Los monasterios y la misma vida monástica y eremítica son estos desiertos santos convertidos en ver-gel, donde la liturgia, el trabajo y la contemplación conducen al consagrado en comunidad a ser testigo del Dios Vivo y Verdadero.
La Trinidad es unión, es comunicación, es misteriosa comunidad.
La Trinidad es diálogo, es apertura,es paz, es Amor.
Creer en la Trinidad es optar por la caridad, por la solidaridad, por la paz y concordia, por el respeto y la libertad.

“Entiendes la Trinidad si vives la caridad”, afirmaba ya S. Agustín.

La Trinidad es fuente y modelo dela verdadera comunidad. El primer icono de la Trinidad es la Eucaristía,que nos une en el cuerpo y la sangre de Cristo. El segundo será la Iglesia, yen concreto la parroquia, cuyos miembros se sientan a la mesa del Señor; y las comunidades religiosas, que ofrecen un maravilloso testimonio de hermandad. El tercero será la familia,

Iglesia doméstica, comunidad de vida y amor, teniendo por modelo a la Sagrada Familia de Nazaret. Y tiene que haber muchos más iconos trinitarios.
El cristiano está especialmente vocacionado para construir estas imágenes vivas de Dios Uno y Trino. Habrá que revitalizar el tejido social, trabajar por la paz y la libertad, por el respeto a la dignidad y los derechos humanos,por la cultura de la gratuidad, por la promoción de la ecología y la defensa de la naturaleza. En todos los campos de la vida debemos sembrar semillas de Trinidad.
Oremos de forma especial en este día Pro Oratnibus, enmarcado en el Año de la Vida Consagrada yen el Año Jubiliar Teresiano, por todos los consagrados, religiosos y religiosas, especialmente por los delas comunidades de nuestras diócesis aragonesas.

LITURGIA